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Trauma

Esta palabrita está muy de moda y muy concurrida, pero de verdad, ¿sabemos qué es trauma?

Analizando el trauma desde la visión del autor Gabor Maté, que el trauma es una lesión, es una herida emocional, una herida psíquica y es una herida psicológica.

Cuando tienes una herida te duele mucho por pequeña que sea, y si la tocas, te duele más.

El trauma no es lo que te pasó a ti, no es el evento en sí, es lo que sucedió dentro de ti, y como resultado de lo que te sucedió a ti.

Alguien me contó, que su trauma era que le dieron manazos de niño, y otra persona me dijo, que la única atención que le tenían era cuando le daban manazos, y prefería esto a que lo ignoraran y hasta ponía la manita, para que le dieran el manazo.

Les pregunté a los dos que, si los manazos eran fuertes, y los dos me dieron que no. No era que les doliera, era lo que le provocó a cada uno. Para uno fue una herida, una emoción negativa, y para el otro, era la única forma de interacción, que tenía con su ser querido.

Ahora bien, el trauma es una herida sin sanar, sigue abierta, y cuando la tocas, o sea, que la recuerdas, te duele otra vez.

Hay dos tipos de heridas, una que no cicatriza y la otra que sí cicatriza:

  1. Herida abierta sin cicatrizar, por lo tanto, tocas y duele, recuerdas y vuelve a doler.
    La característica de este trauma puede manifestarse por heridas muy sensibles, y en la medida que tocas ese punto, duele más.
  2. Herida que sí cicatriza, pero es como cuando un tejido al cicatrizar es duro, no es flexible, y como no tiene terminaciones nerviosas, no se siente nada, por lo tanto, es duro y no hay un crecimiento, no hay un aprendizaje de la experiencia.
    Este tipo trauma que cicatriza, puede manifestarse en algunas áreas de la vida, como que no hay sentimientos, solo hay rigidez, no hay flexibilidad, por lo tanto, no hay capacidad de crecer.

Cuando eres herido de niño, la forma en la que puedes protegerte, porque no puedes huir, y no puedes contraatacar, lo que haces es desconectarte de tus sentimientos y de tu cuerpo, te desconectas de ti mismo, hay una desconexión de uno mismo, que es algo bueno, mientras estés vivo y consciente puedes volver a conectarte, pero esa desconexión puede traerte muchos problemas, tanto físicos como mentales, hasta que sanas la herida.

El trauma puede presentarse de dos formas: una con “T” mayúscula y la otra con “t” minúscula.

El trauma con “T” mayúscula es cuando hay abuso sexual, físico, emocional, la muerte de un padre, un mal divorcio, un mal ambiente familiar, un padre enfermo mental, un padre adicto, violencia en la familia, un padre encarcelado, la separación, el abandono.

Y el trauma con “t” minúscula, por un lado, es cuando los padres, que pueden amar completamente a sus hijos, pero debido a sus propios traumas, su propio estrés o sus propios problemas con las dificultades que hay en el mundo, si no son capases de darle ese amor incondicional por sus traumas, como la aceptación, ser vistos, ser escuchados, el niño puede resultar herido.

En conclusión, los traumas son heridas que sufriste cuando eras pequeño y no pudiste hacer nada al respecto.

¿Cómo sanamos ese trauma? 

Lo primero que se tiene que hacer, es la aceptación de ese trauma. Si no lo aceptas, no lo podrás trascender.

Trauma es una desconexión de uno mismo, nos separa de nosotros mismos. Y para volverse completo de nuevo, hay que sanar esas heridas, para conectarnos con nosotros mismos y volvernos completos de nuevo, porque sanar, viene de la palabra totalidad, y tenemos que volver a esa unicidad, sanando heridas viejas de nuestra infancia, y ser nuestros propios padres al cuidarnos bien y mejor, sanando nuestras propias heridas, y así, sentirnos completos.



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