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El verdadero inicio no se celebra, se decide

Un nuevo ciclo comienza cuando te eliges.

Desde tiempos antiguos, el ser humano ha observado su entorno en busca de sentido.

En esa observación descubrimos los números. No solo como herramientas para contar, sino como símbolos cargados de significado.

Los números tienen un lenguaje propio, una vibración, una manera de narrar el tiempo.

Año con año, el tiempo también se expresa a través de ellos.

Cada año posee una energía particular según el número que lo rige.

Si observamos los últimos años, encontramos un recorrido claro:

2025 → 2 + 0 + 2 + 5 = 9
2024 → 2 + 0 + 2 + 4 = 8
2023 → 2 + 0 + 2 + 3 = 7
2022 → 2 + 0 + 2 + 2 = 6
2021 → 2 + 0 + 2 + 1 = 5
2020 → 2 + 0 + 2 + 0 = 4
2019 → 2 + 0 + 1 + 9 = 3
2018 → 2 + 0 + 1 + 8 = 2
2017 → 2 + 0 + 1 + 7 = 1

Así se completa un ciclo de nueve años.

Y entonces, el conteo vuelve a iniciar.

El 2026 es un año 1.

Un número que nos habla de nuevos comienzos, de posibilidades frescas, de volver a sembrar.

Un nuevo ciclo se abre.

Pero no es el calendario el que transforma la vida. 

La verdadera transformación ocurre cuando somos capaces de honrar el ciclo que termina, integrar cada experiencia vivida y reconocer qué nos dejó.

Solo así, lo vivido se convierte en conciencia y en herramienta para lo que sigue.

Los ciclos de la conciencia

En la Semiología de la Vida Cotidiana® también estudiamos los ciclos, pero desde una mirada más profunda: los ciclos de la conciencia.

Los observamos a través de una analogía con las estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno.

Así como la naturaleza se mueve en ciclos, nuestra conciencia también lo hace.

Este inicio de año se asemeja a una primavera: tiempo de sembrar. Tiempo de entusiasmo, curiosidad y apertura. Hay una magia particular en los nuevos comienzos: surge la esperanza, el anhelo de que este año sea distinto, más pleno, más coherente.

Después llega el verano, cuando vamos con todo: la etapa de la pasión, la energía y la entrega. Es el tiempo de la germinación, de sostener aquello que sembramos.

Luego aparece el otoño: la estación de la cosecha. Momento de elegir, de arraigar, de depurar, de quedarnos con lo esencial.

Y finalmente, el invierno: la última estación del ciclo… y también la antesala de una nueva primavera. Es el tiempo de la introspección. Cuando hay más pasado que futuro. Cuando miramos el año que quedó atrás y reconocemos qué experiencias vale la pena atesorar.

Nada comienza verdaderamente si antes no hemos hecho consciente lo que termina.

El 111: identidad, decisión y comienzo

Día 1

Enero, mes 1

Año 2026, energía 1

Resultado: 111

El 111 no llega para invitarnos a soñar una vida perfecta desde la distancia. Llega para recordarnos que ya es momento de empezarla. 

Este número habla de identidad. De volver a preguntarnos —con honestidad—: ¿quién soy hoy? ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Qué estoy dispuesto(a) a sostener en este nuevo ciclo?

El llamado es claro: autoconocimiento. No como moda ni como discurso bonito, sino como un acto profundo de responsabilidad personal.

Conocerte. Observarte. Reconocer lo que te hace único, irrepetible, singular. Y junto con eso, soltar.

Suelta lo que te saca de tu centro. Suelta lo que ya no quieres cargar al futuro. Suelta las versiones tuyas que sobrevivieron… pero que ya no quieren seguir viviendo así: la versión cansada, la complaciente, la que duda de sí misma incluso cuando ya sabe.

Empezar de nuevo no es borrar el pasado.

Es perdonarte. Aceptar que hiciste lo mejor que pudiste con la conciencia que tenías entonces. Y permitirte transformarte sin seguir castigándote por lo que ya fue. No puedes estar bien con todo mundo. Y está bien. A veces, ese es el primer acto de coherencia.

La Semiología de la Vida Cotidiana® como camino de transformación

La Semiología de la Vida Cotidiana® nos ofrece una forma clara y profunda de acompañar estos procesos. No para cambiar quién eres, sino para comprenderte. A través de ella podemos observar nuestros condicionamientos, reconocer patrones que se repiten y hacer consciente aquello que antes operaba en automático.

Cuando algo se vuelve consciente, deja de gobernarnos desde las sombras.

El autoconocimiento es lo que nos permite elegir distinto. Y elegir distinto es lo que transforma la vida.

Este nuevo ciclo no te pide perfección. Te pide presencia. Te pide honestidad. Y la valentía de mirarte de frente para comenzar de nuevo, desde un lugar más verdadero.

Un paso a la vez

Muévete este año desde la versión de ti que sí se elige. La que se escucha. La que se reconoce.

Regresa a tu individualidad, a tu autonomía, a tu soberanía personal. Elige una intención clara. No diez. Una que realmente importe.

Y confía. No en que todo será perfecto, sino en que sabrás responder a lo que venga. Porque todo comienza con un primer paso. Y cuando comienzas, siempre es un paso a la vez.


Si este texto resonó contigo…

Tal vez este sea un buen momento para observar tus propios ciclos, hacer consciente aquello que se repite y preguntarte, con honestidad, qué estás listo(a) para transformar.

A veces, el verdadero inicio comienza cuando te das el permiso de mirarte más profundo.

Para cerrar este ciclo (y abrir el que sigue)

Soy Karolina Kasas y creo que cada inicio, por pequeño que parezca, es una invitación a mirarnos con mayor honestidad. Deseo que en este nuevo ciclo elijas el autoconocimiento, no como una meta que hay que alcanzar, sino como un camino que se recorre con paciencia, con presencia y con compasión. Que te permitas observar tus propios ciclos, honrar lo que termina, integrar lo vivido y comenzar de nuevo sin exigirte ser alguien distinto. Porque transformarnos no es convertirnos en otra persona, sino regresar, una y otra vez, a quienes somos en esencia.

Que este ciclo te encuentre más consciente, más amable contigo, y con la valentía suficiente para dar ese primer paso.
Uno solo. Y luego otro. Siempre, un paso a la vez. ⭐


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